Cuidar la piel es fundamental, no solo para mantenerla sana y luminosa, sino también para protegerla de los daños del medio ambiente. Uno de los mayores desafíos que enfrentamos en nuestra rutina diaria es entender el orden correcto de los productos, especialmente cuando se trata de la crema hidratante y el bloqueador solar.
La confusión es común, y muchos se preguntan: ¿Qué va primero, la crema hidratante o el protector solar?
En este artículo, te ayudaremos a resolver esta duda, asegurándonos de que tu piel reciba todos los beneficios que estos productos pueden ofrecerte.
La crema hidratante ayuda a mantener la humedad y la flexibilidad de la piel.
Para elegirla, considera tu tipo de piel y cómo se siente durante el día. Una vez aplicada, sigue con el protector solar, sin mezclarlos en la mano ni combinarlos antes de ponerlos en el rostro.
Aunque existen cremas con protección solar incorporada, aplicar un bloqueador independiente permite mantener más clara la cantidad de protector que usas como último paso.
La piel está expuesta al sol, la contaminación y los cambios de clima. Seguir un orden simple ayuda a aprovechar la función de cada producto sin alterar la capa de protector solar.
Después de limpiar el rostro, aplica el sérum si forma parte de tu rutina. Continúa con la crema y termina con el bloqueador.
Evita poner crema encima del protector: al extenderla, podrías mover el producto que acabas de aplicar.
El bloqueador va después de los productos de cuidado de la piel y antes del maquillaje. Elige uno de amplio espectro con SPF 30 como mínimo y úsalo todos los días.
Encontrarás protectores con filtros físicos o químicos; en ambos casos, lo que importa para esta rutina es aplicarlo al final y evitar desplazarlo con los pasos siguientes. Si vas a maquillarte, espera unos minutos después de ponerlo y aplica el maquillaje con toques suaves.
La protección solar no termina con la aplicación de la mañana. Si pasas tiempo al aire libre o permaneces muchas horas frente a pantallas, es recomendable reforzarla durante el día.
Para quienes usan maquillaje, los protectores en formato polvo, bruma o bloqueador solar en barra son alternativas prácticas para reaplicar el producto sin necesidad de retocar toda la rutina.
No es necesario esperar demasiado. Basta con que la crema hidratante se absorba antes de aplicar el protector solar para evitar que los productos se mezclen sobre la piel.
Depende del nivel de protección que necesites. Aunque existen hidratantes con SPF, muchas personas prefieren aplicar un protector solar por separado para asegurarse de utilizar la cantidad adecuada y mantener una protección más uniforme.
Sí. De hecho, el protector solar debe ser el último paso de la rutina de cuidado facial y el maquillaje debe aplicarse después. Lo ideal es esperar unos minutos para que el protector se asiente correctamente.
Aplicar la crema sobre el protector solar puede desplazar parte del producto y afectar la cobertura que este forma sobre la piel. Por eso se recomienda respetar el orden: hidratante primero y protector después.
Sí, especialmente si pasas tiempo cerca de ventanas o frente a pantallas durante gran parte del día. El uso diario de protector solar ayuda a proteger la piel de la exposición acumulada a la radiación UV y a la luz visible.
Los formatos en polvo, bruma y barra suelen ser los más prácticos para los retoques durante el día, ya que permiten reforzar la protección sin necesidad de retirar el maquillaje.
Sí. Las nubes no bloquean completamente la radiación ultravioleta, por lo que la piel continúa expuesta incluso cuando no hay sol directo.
Como referencia general, los dermatólogos suelen recomendar una cantidad equivalente a dos dedos de producto para cubrir correctamente rostro y cuello. Aplicar menos cantidad puede reducir el nivel de protección indicado en el envase.